La selva de Cuyabeno definitivamente se convirtió en unos de mis lugares favoritos del Ecuador. Así que en este post les contaré como fue mi experiencia en este lugar y les haré una guía para que sepan todo lo necesario para su viaje.
MI EXPERIENCIA EN LA SELVA DE CUYABENO
La selva de Cuyabeno es una reserva de fauna silvestre, y uno de los lugares con más biodiversidad del planeta. Yo sentí que me metía al medio de la selva literalmente y no podía creer la vida que me rodeaba; el verde exuberante de la naturaleza viva; los animales que aparecían gracias al ojo experto de los guías y al nuestro que se fue afinando con el pasar del tiempo en la selva; el bosque hundido, ósea una laguna donde sobresalían las copas de los árboles.
Mi hija Kalu tiene 4 años y desde muy chiquita ama a los animales con fervor y pasión. Así que desde que ella está en nuestra vida, tratamos de hacer viajes donde pueda ver animales en estado natural. Ya habíamos ido a Galápagos (Ecuador), y a los Esteros del Iberá (Argentina) y si bien no son destinos tan comunes para ir con niños chiquitos, nuestra experiencia con ella ha sido excelente. Así que ella nos pidió ir a la selva, y por supuesto pusimos rumbo a la selva. Su emoción era tanta que me arrepentí de contarle que nos íbamos con tanta anticipación (dos semanas) porque hablaba de eso día y noche sin parar.
Como nosotros vivimos en la otra punta del país, en Loja, tuvimos un viaje muy largo en buses para llegar. Y ella iba super feliz, se aguantó toda la aventura de llegar hasta allá.
Primer día:
El día que arribamos a la selva de Cuyabeno y nos embarcamos en la canoa a motor, comenzó la gran aventura. Íbamos atentos para poder ver a los animales. Y antes de llegar a nuestro hospedaje, ya habíamos visto monos de tres clases diferentes, una anaconda, un perezoso, montones de aves, y lo que para nosotros fue la frutilla del postre: DELFINES ROSADOS. Javico no es fácil de sorprender y hacía años no lo veía así, a los gritos de emoción. Fue simplemente increíble. Pero Kalu quería ver tucanes y el primer día no los vimos.
Luego llegamos a nuestro hospedaje Nicky Amazon Lodge, para conocer el lugar que sería nuestro hogar los próximos días y descansar del viaje. Nos encantó nuestra casita de la selva. Además nos recibieron con jugo y almuerzo, para recargar energías.
Por la tarde vivimos unos de los momentos mas hermosos del viaje. Fuimos a la Laguna Grande a ver el atardecer. La Laguna Grande es un espejo enorme de agua, con un bosque hundido. Es un paisaje muy extraño pero bellísimo. Es como navegar entre las copas de los árboles. Y finalmente nos ofrecieron saltar al agua. Claro que da un poco de miedo porque en los árboles viven las anacondas de siete metros. Pero nos llevaron a un lugar lejos de los árboles y nadamos como una hora con la luz del atardecer. En serio fue un momento tan épico. Hasta Kalu se animó a sentarse en una tabla y barrenar en la laguna en medio de ataques de risa que contagiaban a todos los compañeros del viaje. Es un recuerdo que nos quedará a los tres plasmado para siempre. Hasta lo dibujamos unos días más tarde.
Por último regresamos a las cabañas navegando de noche y observando animales con las linternas.
Segundo Día:
El segundo día dejé a Kalu y Javico durmiendo y me fui a las 6 de la mañana a hacer avistaje de aves. Es otra experiencia ver el despertar de la selva. Los sonidos, los olores, el cielo. La selva te regala eso: el dinamismo, el que todo cambie a cada momento, con la luz, con la actividad de los animales, con el clima. Siempre es diferente. Y eso es maravilloso. Ese día pude ver tucanes y me lamenté que Kalu no pudiera verlos, pero todavía había mucho tiempo por delante. También vimos monos y diversas aves. Por primera vez yo pude detectar el movimiento de los monos y me sentí muy orgullosa y experta de la selva.
Luego tuvimos un desayuno delicioso, y nos preparamos para salir a pasear en canoa a remo. Me olvidé de contarles que ya para este punto estábamos encantados con nuestro guía Evi que era un amor. Era muy simpático y paciente con Kalu, al igual que todos nuestros compañeros de aventura. Para la actividad de remar, Kalu estaba muy entusiasmada y Evi le trajo un remo pequeñito para que ella pueda participar también. Fue muy divertido remar todos juntos en equipo. Nuevamente vimos delfines rosados que asomaban y se sumergían. No tengo fotos ni videos porque era muy difícil captar al animal y decidí disfrutar el momento. De todos modos no es que se los ve saltando fuera del agua, pero es tan emocionante verlos pasar y saber que están ahí cerquita. Vimos animales de todo tipo nuevamente, y navegamos por canales angostos que nos hacían sentir en medio de una gran aventura. Pero lo más divertido fue que al regreso saltamos de la canoa y nadamos los últimos doscientos metros hasta el muelle del hospedaje. Y hasta Kalu saltó y fue agarrada del borde de la canoa. Ella se sentía la niña más valiente y exploradora del mundo. Perdón que me repita, pero nuevamente fue muy emocionante.
Luego almorzamos, descansamos y nos preparamos para una caminata selvática por la tarde. Era el día de año nuevo así que la hice a Kalu dormir la siesta para que aguante a la noche. Y como la desperté super apurados para ir a la caminata, se enojó y no fue. Así que me calcé las botas y a caminar. Y fue un lindo paseo, aprendimos sobre las plantas de la selva, plantas medicinales y plantas para cocinar. Por ejemplo hay un árbol que se llama ajo de la selva, que Evi cortó un pedacito de la corteza del tronco y al olerlo, tenía olor a ajo. Vimos unos ceibos gigantes de 400 años aproximadamente, y nos pusimos a sentir la energía de esos ancianos selváticos. Comenzó a oscurecer y al regresar fuimos con linternas buscando insectos y anfibios. Era muy impresionante como Evi los detectaba en medio de la oscuridad. Y se armó una competencia para ver quien encontraba insectos antes que Evi y nos divertimos mucho.
Cuando cayó la noche, nos prepararon una cena especial para despedir el año. Estaba todo decorado hermoso. Nos cocinaron pavo, pasteles, nos dieron champaña y fue una cena muy especial, llena de risas, charlas y buenos deseos. Quemamos año viejo, jugamos y bailamos. Los guías y el personal del hotel se encargaron de hacernos pasar una noche inolvidable. Y hubo una niña que no quería ir a dormir por nada del mundo. Desde la habitación escuchábamos que se quedaron tocando la guitarra y cantando hasta más tarde. Se formó un grupo muy lindo de personas de todo el mundo. Me pareció una manera excelente de despedir el año, lejos de todo y cerca de Javico y Kalu.
Tercer Día:
Luego de desayunar nos fuimos a visitar una de las comunidades dentro de la reserva de la Selva de Cuyabeno. En seguida conocimos a la señora Luz Elvira. Una mujer risueña y tranquila que nos enseñaría a preparar un plato típico. Pero empezamos desde cero, ya que fuimos a cosechar la yuca al campo. Cuando volvimos al lugar donde reciben a los viajeros, nos habían preparado un banquete de comidas típicas del lugar para probar: un cacao de la selva, plátanos, piraña, un picante muy raro, yuca frita, y gusanos. Todo proveniente de la comunidad. Los gusanos cocinados me encantan, pero Javico se animó a comerlos vivos.
Luego nos pusimos manos a la obra para rallar la yuca, escurrirla para quitarle el líquido, tamizamos para que quede como una harina, y finalmente cocinamos el Casabe, que es un pan chato típico amazónico. Kalu no quiso probarlo hasta que trajeron el dulce de leche. ¡Que rica combinación el Casabe con Dulce de leche!. Lo mejor es que mientras cocinábamos conocíamos a personas de la comunidad, nos contaban historias de sus vidas, Kalu jugó con bebés, corrió gallinas por todos lados y comimos delicioso.
Y acá quiero remarcar que me pareció una experiencia muy enriquecedora, porque fue genuino. La gente de la comunidad no estaba con ropas típicas, estaban como se visten en su día a día. Y el único objetivo fue compartir, y aprender de su cultura.
Cuando subimos a la canoa comenzó a llover muy copiósamente. Nunca vi una lluvia así. En 20 minutos que duró el viaje en canoa llegamos como si nos hubieran tirado veinte baldes de agua a cada uno. Mis zapatos por dentro eran una laguna. Y así como llegamos nos quitamos la ropa y fuimos todos los huéspedes del hotel a nadar al río en el muelle. Fue muy divertido.
Luego nos bañamos y descansamos. Por la tarde pudimos ver dos tucanes en un árbol de la hostería. Lo observamos durante una hora. Kalu lo pudo ver sin lugar a dudas. Para ver los animales en los paseos hay que estar atento, usar binoculares, entonces a veces no estábamos seguros si Kalu los lograba ver. Pero este tucán le hizo un show exlusivo en primera fila, y ella estaba feliz.
Cuando oscureció fuimos a otra caminata pero esta vez nocturna. Debo confesar que me dio un poco de miedo, quizás porque esta vez íbamos con Kalu y habían charcos por la lluvia donde podían haber serpientes. También vimos muchas arañas venenosas. Y Kalu disfrutó de ver anfibios como ella decía cuando veía ranas.
Por último tuvimos la cena de despedida que también fue un momento especial y emotivo.
Cuarto Día:
Desayunamos temprano, nos despedimos todos y partimos en la canoa a motor por tres horas. Si bien ya nos estábamos yendo pudimos disfrutar de un espectáculo de animales. Vimos monos gigantes, de varias especies saltando arriba nuestro para cruzar el río, algunos con sus bebés en la espalda; tucanes, anacondas. Fue una despedida hermosa de la selva de Cuyabeno.
GUÍA PARA VIAJAR A LA SELVA DE CUYABENO
Cómo llegar a la Selva de Cuyabeno
Para poder conocer el Cuyabeno hospedándose dentro de la reserva, solo se puedo hacer con los eco lodge que operan dentro de la reserva. Y se debe llegar en canoa a motor. Todos los hospedajes recogen a los huéspedes en el Puente Cuyabeno.
La Selva de Cuyabeno queda en la provincia de Sucumbíos. Y el Puente del Cuyabeno queda aproximadamente a dos horas de la ciudad de Lago Agrio. Esta ciudad actualmente no cuenta con aeropuerto. Por lo tanto, se debe llegar por tierra. La opción más cómoda es ir Quito (puede ser en bus o en avión según desde donde viajen), y desde allí se puede:
Tomar un bus público en el terminal directamente a Puente Cuyabeno: esta opción no es muy cómoda ya que es un viaje de toda la noche y los buses no tienen aire acondicionado y paran mucho para levantar pasajeros. El bus es de la Cooperativa Putumayo. Sale a las 21:30 horas del terminal de Quitumbe y llega al Puente Cuyabeno a las 8:30 am. El precio de este bus es de $16.50 USD solo ida.
Tomar un bus turístico de Quito a Puente Cuyabeno: este es un bus que solo lleva pasajeros de los hospedajes. A la ida incluye desayuno y al regreso incluye almuerzo. Es un viaje ameno, hace paradas para ir al baño o comprar comida y el servicio es excelente. Es un viaje que dura aproximadamente 11 horas y cuesta $30 por pasajero. Sale a las 23 horas de Quito y llega a las 10:30 al Puente Cuyabeno. Para el regreso sale a las 11 de la mañana y llega a las 21 horas. Nosotros elegimos esta opción para el regreso porque en los buses públicos fue un viaje agotador. Para contratar este bus, se puede coordinar directamente con el hospedaje que escojan.
Viajando por la Troncal Amazónica desde Loja: Si deciden viajar por la ruta de la Amazonía recorriendo otros lugares, deben llegar a Lago Agrio. Nosotros hicimos esto, y si bien fue una aventura, fue muy cansador. Para ir desde Loja, tomamos un bus de Cooperativa Baños de Loja a Tena que salió a las 18:30 horas del terminal y llegó a las 8:00 am, fueron 14 horas de viaje y cuesta $26 USD por pasajero. Luego de pasear dos días por Tena tomamos otro bus de Cooperativa Jumandi hacia Lago Agrio. Decían que tardaba 5 horas pero tardó 7. El costo es de $11.50 USD. No pudimos dormir en los buses porque levantaban pasajeros a cada rato y prendían las luces, o en algunos buses no funcionaba el aire acondicionado y fue un viaje desagradable en esa zona de tanto calor y humedad. Desde Lago Agrio contratamos el bus turístico hacia el Puente Cuyabeno que demora 2 horas y tiene un costo de $10 USD por persona.
(Nosotros para el regreso optamos por contratar el bus turístico a Quito y de Quito viajamos en bus nocturno de Cooperativa Loja y la experiencia fue sumamente mejor. Si fuéramos nuevamente escogeríamos esta forma de viaje. Comparando los precios a la ida los adultos gastamos $47 USD y para el regreso gastamos $55 USD)
Otra opción es volar al Coca y de allí tomar bus o taxi al Puente Cuyabeno pero no me parece una opción conveniente en cuanto al costo y además igual hay que viajar por tierra tres horas aproximadamente.
Dónde Hospedarte en la Selva de Cuyabeno:
Hay muchos ecolodges en la reserva. Nuestra experiencia fue con Nicky Amazon Lodge y fue excelente. Aquí los hospedajes incluyen transporte desde el Puente Cuyabeno, alojamiento, todas las comidas y actividades con guías. Nosotros dormimos en una cabaña rústica de madera, con techo de paja, cortinas y mosquiteros. Teníamos baño privado con agua caliente las 24 horas. Muy limpio y acogedor. Dormíamos escuchando los ruidos de la naturaleza. Nos daban desayuno, almuerzo, merienda y cena. Todo delicioso y saludable. El personal y los guías del hotel son muy amables, y puntuales para absolutamente todo. Es un ambiente muy familiar con personas de todo el mundo. Como Kalu era la más pequeña del grupo (mi hija de casi 5 años), fue mimada por absolutamente todos. Hasta le preparaban las verduras sin condimentar y al vapor para ella. Realmente me sorprendió mucho un servicio con estándares internacionales de excelencia en el país. Lo mejor de viajar así es que no hay que estar pendiente de nada.
Y siendo sincera porque yo suelo viajar por mi cuenta sin tours, y siempre buscando alternativas económicas, me parece que esta es la mejor opción por varias razones. Haciéndolo solos, hubiéramos tenido que hospedarnos en Lago Agrio que es una ciudad en la selva, no es el medio de la selva. Hubiésemos tenido que contratar tours, pensar en la comida para todo el día, y seguro no hubiésemos vivido la experiencia de inmersión en la selva. Y creo que la diferencia de precio no hubiese sido tanta. En el precio del paquete hay que considerar que está incluido lo siguiente: traslados en canoa a todos los lugares, hospedaje, todas las comidas y snacks del día, actividades y guías expertos. Entonces considerando todas esas cosas por separado, considero que lo vale y que la experiencia de la Selva de Cuyabeno no sería igual sin contratar un paquete.
Se puede elegir los siguientes tours:
El tour 5 días / 4 noches $370 por persona
El tour 4 días / 3 noches $330 por persona
El tour 3 días / 2 noches $260 por persona
Los niños pagan menos
Si se animan a ir les conseguí un descuento del 10% con el código CAMINANDOPORELGLOBONL
Contacto: +593 99 528 2167.
Instagram @nickyamazonlodge
Si querés seguir leyendo sobre Ecuador
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- Si querés tener un paneo general sobre lugares para conocer en Ecuador, puedes leer Itinerario y Resumen de mis viajes por Ecuador.
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